Bendita rutina

Rutina
Rutina

Amanecer con las noticias en la radio; uf, dan ganas de anochecer de nuevo. Hacer mis ejercicios. Preparar el desayuno. Esbozar estas líneas del bloc. Llevar a la niña al cole; reírme con sus últimas ocurrencias. Pillar el periódico, para ver qué ha ocurrido en estos días e intentar comprender algo. Qué despiste de actualidad: ¿CiU goleó al Madrid?; ¿fue al revés? ¿Qué pasa con unas filtraciones? Meterme en el Metro para recorrer las tripas de la ciudad antes de lllegar a mi trabajo. Correos sin contestar no tengo. Repasar tareas pendientes de aquí a fin de año y pensar en el siguiente; bueno, mejor no pensar en el siguiente. Ir a nadar a la hora de comer. Vuelta al curro. Y volver a agradecer todo el afecto recibido en estas últimas semanas tan duras. Aprender a convivir con esta herida que me ha salido a la altura del corazón; seguro que irá cicatrizando, seguro, pero de momento me entra frío. Bendita rutina.

Sound people

Afecto
Afecto

Los afectos tienden lazos invisibles entre los seres humanos. Sin su impulso estaríamos desnudos, por más ropa que lleváramos encima. Sentiríamos mucho frío sin una palmada de ánimo, sin un sms de apoyo, sobre todo cuando estás mal… Aunque a veces uno prefiera estar solo, al final da mucho calor saber que hay gente, ahí fuera, que se acuerda, que te quiere, que no estás solo en el mundo, especialmente cuando vienen mal dadas. Y en estos tiempos digitales, cuando una realidad virtual funciona en paralelo a los mundos de siempre, es increíble el calor que se recibe a través de estas nuevas realidades. Afectos para ir llenando las alforjas y recargando las pilas desde que arrancamos nuestro camino en el mundo hasta que damos el último paso. Afecto, que es lo que nos distingue, como humanos, de las bestias. Afecto para vencer la adversidad y espantar el miedo, afecto procedente de la buena gente, de la “sound people”, una expresión irlandesa que me acaban de enseñar y que me encanta. Buena gente, gente buena, sound people… a las demás gentes, a las gentes chungas, que las hay, que se queden a solas mascando sus miserias.