Altamira

Bisonte
Bisonte de Altamira

El camino evolutivo del ser humano es un no retorno desde el árbol a la tierra, desde la caverna al mundo exterior. Descendimos de las ramas, hace millones de años, en África; salimos de las grutas que pintaban nuestros ancestros hace otros miles de años en el norte de España y en otros tantos lugares. Son noticia estos días las cuevas de Altamira, pintadas en el Paleolítico Superior, ahora que se plantea la posibilidad de que unos pocos afortunados puedan volver a ver una de las grutas que habitamos, cerradas a cal y canto durante los últimos tiempos para preservarlas de cara a futuras generaciones. Es una decisión polémica, no obstante, porque está en juego la conservación de un bien tan preciado y el ser humano ya sabemos que exhala unas partículas destructivas. De ella sólo se podían ver algunas reproducciones, una in situ allá en su museo de Santillana del Mar; otra aquí en Madrid, en el jardín de Museo Arqueológico Nacional. Volver a las tinieblas y deslumbrarse de golpe con los trazos y las formas de la fauna prehistórica, retornar al genio creativo del ser humano que nos permitió avanzar, aunque todavía pervivan gentes que parece que no se hayan bajado del árbol.

Eurovisión y el espontáneo

Daniel Diges
Daniel Diges

Antaño la gala televisiva de Eurovisión era una gran cita primaveral que reunía a millones de familias españolas frente al televisor para comprobar que, ¡vaya!, ese año tampoco le tocaba ganar a España (nuestro país sólo se ha llevado el gato al agua dos veces, en 1968 con Massiel y en 1969 con Salomé), siempre con la inconfundible voz de fondo del locutor de TVE José Luis Uribarri. Yo aún recuerdo estar de paseo con mis padres en calurosas tardes del preverano en Madrid, y volver a casa apresurados para congregarnos frente a la caja tonta para ver el concurso y reírnos con las votaciones. Ahora ha perdido fuerza, pero sigue teniendo su pegada, y este año con el añadido del espontáneo que saltó al escenario en plena actuación del representante patrio de 2010, Daniel Diges. España quedó en el puesto 15, mala pata otra vez, pero, oigan, qué profesionalidad la de Diges y el cuerpo de baile que le acompañaba, que asistieron impertérritos a las bufonadas del tal Jimmy Jump, un personaje al parecer especializado en hacer el moña en cuantos eventos se le ponen por delante. Sólo por el saber hacer de Diges se merecería haber ganado Eurovisión y haber sumado 2010 a 1968 y 1969. Frikis como el otro fulano abundan bastante en nuestra sociedad; habría que ir pensando en un certamen para sus gansadas, Eurofrikisión, por ejemplo, y no con carácter anual precisamente: casi que se tendría que convocar uno a la semana, porque el género se da como los hongos.

Día de gloria (para algun@s)

San Isidro
San Isidro

15 de mayo. San Isidro. Día de fiesta mayor en Madrid. Jornada de celebración también en otros puntos de España que tienen por patrón al santo labrador. Día de fiesta igualmente para  falangistas, ultraderechistas, derechistas, franquistas, terroristas, gürtelistas y algunos -istas más, entre ellos algunos compañeros/as de carrera judicial que le tenían ganas.  Es noticia en todos los medios que «el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) decidió ayer por unanimidad suspender cautelarmente de sus funciones al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, una vez que el Supremo decidiera abrir la fase oral contra el juez en el proceso que se sigue contra él por un presunto delito de prevaricación por su investigación de los crímenes del franquismo. Por la tarde, la comisión permanente del Consejo, reunida con carácter extraordinario, acordó, también por unanimidad, aplazar su decisión sobre el permiso solicitado por Garzón para trabajar como consultor externo de la fiscalía de la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya». Enhorabuena a tod@s. Lo han conseguido. Qué alegría para unos pocos, que tristeza para (modestamente, creo) una gran mayoría de ciudadanos que no entienden, no entendemos, nada. Una losa más en esta semana tan dura.