Ojo con la descongelación

Congelado
Congelado

«Mis visitas a esta consulta son tan frecuentes, doctora, que me va a acabar aborreciendo; tengo dependencia de usted: trata demasiado bien mis paranoias. La última que tengo es la siguiente. Leí en un manual de trucos domésticos que el proceso de descongelación de productos alimenticios previamente congelados hay que hacerlo con mucho cuidado, sin forzar los tiempos, sin dejarlos sobre la encimera como se hacía antes, porque se pueden producir bacterias y virus en el proceso si se hace mal. Resulta, doctora, que a mí me pasa lo mismo con algunos de los recuerdos que almaceno en ese arcón congelador que es mi memoria. No sé si evocarlos, porque en esa descongelación puedo hacer alguna cosa mal y generar un gran espectro bacteriano y ponerme muy malito, o dejarlos congelados por los siglos de los siglos y no consumirlos nunca jamás. Otros trucos para descongelar, aunque no muy recomendados, son recurrir al microondas o a la inmersión en un recipiente con agua: ahí tengo un problema, porque el cabezón que dios me ha dado no cabe en ningún lado. En fin, que tengo miedo de enfermar. Claro que tampoco quiero vivir permanentemente alimentándome de recuerdos, por muy bien descongelados y libres de porquería que estén. ¿Usted me entiende? Porque yo no.»

Semilla de intolerancia

Stop racism
Stop racism

«No, si yo no soy racista, pero los extranjeros es que no pagan impuestos y se dedican a robar [la mayúscula mayoría de las personas que han venido de fuera cumplen sus obligaciones y en la actualidad hay dos millones de extranjeros cotizando a la Seguridad Social]. No, si yo no tengo prejucios contra nadie, pero prefiero que mis niños no vayan a un colegio público, que es que hay mucho inmigrante y me los retrasan [no parece casual que el mayor esfuerzo de escolarización de los niños de inmigrantes lo soporten los centros públicos, en beneficio de los concertados]. No, si no me quejo, pero es que los servicios públicos están colapsados con esta gente [los inmigrantes están aportando a las arcas públicas más de lo que reciben]. No tengo nada contra nadie, pero en el parque, niña, prefiero que no juegues con esa amiguita morena [«When a child is born into this world / It has no concept / Of the tone the skin is living in», Youssou N’Dour & Neneh Cherry]. Y es que la culpa de todo la tiene este maldito Gobierno, que no hace nada [la llegada de inmigrantes irregulares en embarcaciones a Canarias, por poner un ejemplo, ha descendido un 71% desde 2006]. Y además vienen a quitarnos el trabajo [los inmigrantes desempeñan muchas ocupaciones que aquí no se quieren hacer]. El caso es que mis abuelos y bisabuelos tuvieron que emigrar a Argentina, Suiza y Alemania; eso creo, pero no tengo mucha memoria. Lo que sí que tengo son unos sólidos principios morales que procuro inculcar a mis hijos.»