Aroma republicano

Elefante republicano
Republicanos USA

Vienen aromas de los republicanos estadounidenses de la frugal y austera convención que la derecha española celebra en Sevilla. Se oyen cánticos en pro del desmantelamiento del Estado (¿y están también insinuando «del Estado del Bienestar»?) inspirados en la derecha norteamericana. Hablan de la inviabilidad y del despilfarro del Estado autonómico, pero sus presidentes regonales dicen que ellos no despilfarran, que los que despilfarran son los otros, con Zapatero a la cabeza. Ya sabemos todos también que los problemas financieros del Ayuntamiento conservador de Madrid, el más endeudado de España, se deben a que Zapatero se empeñó en soterrar la M-30. Acusan al PSOE de estar abrazado a la «cultura de la muerte» por su defensa del derecho de la mujer a interrumpir libremente su embarazo; es un eslogan que se ha repetido con mucho éxito en portadas de la prensa más reaccionaria y ultraderechista del país. Se presentan como alternativa de futuro y de recuperación: cuando el ciclo económico repunte, si gobernasen, no dudarían en atribuirse la bonanza universal, después de que un Gobierno socialista haya tenido que acometer las reformas necesarias para combatir la crisis que generaron, en gran medida, los aromas republicanos neocon. Cosas que pasan.

El solar

Crisis
Crisis

«Érase una vez un líder de la oposición al que no le importaba que todo se fuera al garete con tal de quedarse con el solar. Es más, anhelaba que todo se fuera al garete, y cuanto más rápido mejor, para que él pudiera aposentar sus reales en el poder de la forma más cómoda posible. Le traía sin cuidado que los edificios se cayeran a cachos, que los inquilinos lo pasaran mal, que él no iba a apoyar lo más mínimo al Gobierno de turno para intentar remar todos en la misma dirección, la de la recuperación de la crisis. Le daba igual que los mercados internacionales y las grandes instituciones mundiales estuvieran mirando con lupa los movimientos del Ejecutivo: él no iba a variar un ápice su posición y se enrocaba en su habitual respuesta del no a todo. Que todo se despeñe y se reduzca a escombros, que ya llegaré yo al solar para edificarlo de nuevo (en esto de edificar y sacar tajada los de su partido saben bastante). ¿Que le llaman irresponsable? Le da igual; lo importante es el final, lo que hay por el medio le trae sin cuidado. Y lo más curioso es que se las da de gran patriota…» El desenlace de este cuento con tantos visos de realidad lo escribirán ustedes.

¡Oh, es Él!

Terrorífico ánsar
Terrorífico ánsar

«Amada doctora. Aquí Cleofás Cista, para servir a Dios y a usted. Vengo a que me ponga un chute pa rebajar mi alegría, no vaya a ser que me reviente el corazón en el pecho de gozo. Leí ayer en El País (que no es precisamente mi diario de cabecera, como ya se puede imaginar; yo sólo compro prensa plural y objetiva) que el más mejor presidente que ha tenido España, JM Aznar, ¡¡¡estrena página web!!! para los cientos de miles de españoles de bien, con el corazón también y tan bien colocado a la derecha, que le seguimos añorando. Perdone que chille, pero ¡vuelve josemari, echa al tipo este que dejaste de heredero,  que no vale pa ná! Ardo en deseos de acabar la consulta, una vez que usté me ponga la inyección, para navegar por el océano aznariano. Me dijo mi vecina la tecnológica que la página tiene hasta vídeos: nada mejor para repasar sus visitas al rancho de Crawford, sus reuniones en las Azores, sus verdades sobre el 11-M, o sus más recientes peinetas. Y fotos: ahí espero encontrar las de la boda imperial en El Escorial, o la de algún amigo gürteliano, o la de -¡ay!- la de su tableta de chocolate. De momento jmaznar asoma su adorada jeta entre las procelosas aguas de la red, pero le queremos en persona, que vuelva ya y nos saque de las tinieblas. ¡Te echamos tanto de menos! ¿Usted no, doctora? ¿Por qué me mira así? ¿Qué va a hacer con esa aguja?»