Ban, paren la represión en Siria

Ban Ki-moon
Ban Ki-moon

«Estimado señor Ban Ki-moon: enhorabuena antes de nada por su reelección al frente de tan prestigiosa institución. Espero que los parabienes no le impidan ver el bosque de problemas que siguen al acecho de la especie humana, como me consta que ha hecho en los últimos años y para lo que usted ha llevado a cabo valientes iniciativas durante su primer mandado al frente de la ONU. Aprovechando su recién comenzado segundo mandato, yo y muchos como yo queremos llamar la atención de usted en relación a la situación en Siria, que estamos seguros de que le preocupa, en donde un ser que se dice presidente (¿?) sigue masacrando a un pueblo que pide democracia. La comunidad internacional estuvo muy presta para intervenir en Libia, parando la escabechina de Gadafi, pero no parece manifestar la misma diligencia para (intentar) poner fin a las tropelías del presidente (¿?) sirio. Así que, ¿harán ustedes algo antes de que ese país se acabe de desangrar por completo? Espero que hagan algo antes de 2016, que es cuando vence su segundo mandato. Quedo a la espera de sus noticias: los sirios tienen bastante menos tiempo.»

El Día E

El Día E
El Día E

En tiempos de noticias tristes, hoy toca arrancar el día con una alegre: el Día E, que refleja la pujanza de nuestra lengua. E de español, la lengua que une a quinientos millones de habitantes de este planeta y que este sábado se pone de tiros largos en las celebraciones que van a tener lugar en 78 centros del Instituto Cervantes en 44 países, la institución pública creada en 1991 para la promoción y la enseñanza de la lengua española y para la difusión de la cultura española e hispanoamericana. Más de treinta personalidades del orbe hispano han apadrinado esta tercera edición del Día E. Cada uno de ellos ha elegido su palabra favorita, que los internautas pueden votar a través de la web. Son tantas las palabras del español hermosas; a mí me encanta una en absoluto desuso: haldear (=”Andar deprisa las personas que llevan faldas”). El español está cada vez más presente en el mundo y ya es la segunda lengua materna más hablada (con permiso del chino mandarín), la segunda más empleada para las comunicaciones internacionales y la tercera en Internet, como recordaba a mediados de semana la web de The Guardian al anunciar esta celebración. No deja de ser curioso que yo me enterara de esta celebración leyendo la noticia en dicha web… en inglés.

Líneas rojas

Protestas
Protestas

Quienes protestaron este miércoles ante el Parlamento de Cataluña no se sabe bien qué es lo que querían. Decían rechazar el tijeretazo a las partidas sociales en las cuentas públicas de la Generalitat decidido por la derecha gobernante de CiU con apoyo tácito del PP, a costa de casi impedir que quienes se oponen a ese recorte -los partidos de izquierda- pudieran acceder a la Cámara. Un matiz: vivimos en una democracia representativa, y en un sistema así las decisiones se adoptan en los parlamentos. Y donde no hay parlamentos democráticos, hay dictaduras, no hay mucho más. Así que, ¿han traspasado las personas concentradas ayer ante el Parlamento de Cataluña líneas rojas que se deben respetar? Yo creo que que sí. Y es un error: porque con su actitud violenta dan alas a los sectores más ultras de la sociedad española, que toman la parte por el todo y confunden una minoría violenta con el grueso de las personas que salieron estas semanas de atrás a las plazas de España, y eso no es justo. Fuimos muchos los que valoramos la inteligencia colectiva del movimiento 15M -que por cierto se ha desmarcado de estos exaltados-, puesta de manifiesto en la acampada de Sol, y yo confío en que la cosa no se eche a perder por culpa de unos cuantos extremistas que en vez de buscar la playa bajo los adoquines, cogen los adoquines y se los tiran a la cabeza de los demás. Para que una protesta pueda ser considerada legítima, lo primero que tiene que hacer es no ilegitimarse a sí misma con sus actitudes. Pero tampoco estoy de acuerdo con la caja de los truenos que los voceros de la caverna han abierto, so pretexto de los incidentes, para parangonar al movimiento 15M con la kale borroka, meter todo en el mismo saco y acabar con una conclusión preclara: la culpa es de Rubalcaba.