Teatro con mayúsculas

Rosa Díaz y el abuelo
Rosa y el abuelo

Anteayer en una biblioteca pública en Madrid, hoy en Granada, a final de la semana en Sevilla… El camino no se detiene, y es gran mérito el de muchos humildes cómicos que van obsequiándonos con su arte por distintos rincones de España. Les hablo de una compañía de títeres granadina, La Rous, de Rosa Díaz, que ha tenido el valor, por lo inusual del tema, de poner en escena una función denominada La Casa del Abuelo, que aborda nada más y nada menos uno de los temás tabú de nuestro tiempo: la muerte, cuya complejidad se multiplica teniendo en cuenta que se la explican a los niños. Rosa se planteó esta obra a raíz del fallecimiento de su propio padre y de las preguntas que su hija le hacía al respecto, porque «dicen que los que se van sobreviven gracias al recuerdo que pervive de ellos, en quienes les amaron». Rosa -acompañada únicamente en la escena por una técnica de luz y sonido, Maite Campos- se plantea esta obra con una sensibilidad, una originalidad y unas gotas de humor que la convierten en una función inolvidable, tanto para los niños como para los mayores que les acompañan. Es, sin duda, un gran espectáculo titiritero que anda recorriendo muchos puntos de España; no duden en ir a verlo si visita su lugar de residencia, y -si no- échenle un vistazo a la grabación en vídeo que tienen en su página web. La Casa del Abuelo fue premiada con el FETEN (Feria Europea de Teatro para Niños) 2009,  un galardón que concede el Ayuntamiento de Gijón, una de las ferias de teatro para la infancia más destacada del ámbito nacional y en una de las más relevantes de Europa. Para todos los que consideran que los títeres son un género menor respecto al teatro de adultos, les aconsejo que vean esta función: es teatro con mayúsculas.

Rock & Rot

Ariel Rot
Ariel Rot

Vino a España hace muchísimos años, desde el otro lado del charco, desde su Argentina natal, para quedarse -para nuestra fortuna- entre nosotros, en el Foro, trayendo con él su don más preciado: su música. El músico Ariel Rot ha sacado nuevo disco, Solo Rot, un latigazo de alto voltaje de rock and roll (con otros palos que también le gustan a su autor) que libera el cuerpo del oyente de los últimos fríos de este largo y prolongado invierno que ha penetrado hasta la primavera. Rot se arma de una navaja barbera bien afilada y construye un disco guitarrero (no puede ser de otra manera), con muchos toques stonianos y unas inspiradas letras. En el caso del talentoso Ariel la genética funciona: su hermana, la actriz Cecilia Roth, su madre, la también música Dina Rot (intérprete por cierto de canciones de nuestra tradición judía sefardita), y él mismo, un prodigio de músico cuyo arte ha traspasado generaciones, desde los adolescentes que tarareábamos los clásicos éxitos de Tequila (recientemente recuperados gracias a la colaboración entre Ariel y su compañero Alejo Stivel), a los ya no tan adolescentes que nos entusiasmamos con Los Rodríguez o le descubrimos a él como un extraordinario solista en sus discos en solitario. Gracias, Ariel, tú eres rock & rot.

En ruta 2.0

Fraga y Rivas, en Cabo Norte
Fraga y Coru

Una verdadera aventura está teniendo lugar en este año jacobeo: la que protagonizan dos jóvenes gallegos, el fotógrafo Andrés Fraga y el montañero Juan Rivas, Coru, que ya comenzaron a hollar -después de los trastornos que les causó la nube volcánica islandesa para llegar a su punto de origen- la distancia que media entre Cabo Norte (Noruega) y Santiago de Compostela, seis millones de pasos, seis mil kilómetros y un recorrido a través de once países europeos. Ambos están empalmando caminos que posiblemente otros anduvieron antes, aunque no con esta magnitud, y de una manera distinta y vanguardista: día a día, nos dejan a sus seguidores el testimonio de su aventura en las redes sociales 2.0, en Facebook, en Flickr, en YouTube, en su blog y en su página web, 6MPasos. Son pioneros en esta descripción del mundo que están realizando, para asombro y envidia (sana) de tod@s los que estamos siguiendo su hazaña tan lejos físicamente, pero tan cerca de ellos y de su proeza gracias a la magia de los modernos medios de autocomunicación de masas. ¡Mucho ánimo!