Asco de caspa

Leire Pajín
Leire Pajín

Llevamos unos cuantos años de democracia, pero la caspa sigue sobre los hombros de muchos hombres en forma de ese rancio machismo que les lleva a descalificar a cualquier mujer por el mero hecho de serlo, sobre todo cuando ejercen una responsabilidad. Este jueves hubo un profundo bramido de la caverna, en forma de los gruesos, irreproducibles palabros que el señor (¿?) alcalde de Valladolid (¿aún sigue siéndolo?; pues qué vergüenza) vomitó a cuenta de la nueva ministra de Sanidad (e Igualdad), Leire Pajín.  El señor (¿?) De la Riva, o De la Caverna, refleja una concepción atrasada, machista, repugnante y zafia. Algunos lo asemejan a un hombre prehistórico; quién sabe: quizá en Atapuerca estaban ya más evolucionados que este ser. Son muchos los que están advirtiendo de una involución machista: y ojo, porque no debemos dar ningún territorio por ya conquistado, especialmente cuando está en juego una clave tan delicada como la de la igualdad de la mujer, que es la verdadera prueba del algodón del desarrollo de una sociedad democrática, por mucho que a algunos personajes -por ponerme al nivel de su alto discurso intelectual- estos temas les toquen los cojones. Impresentable.