Pura caverna, purita reacción

Los señores y las señoras de este vídeo que he insertado aquí abajo, tan ilustrativo, ¿qué aplauden? ¿Acaso están festejando que su equipo de fútbol ha subido de categoría, que su hija ha sacado todo sobresalientes, que por fin encontraron el truco para hacer pan perfecto, que se ha acabado el hambre en el mundo, que el ser humano ha logrado llegar a Venus, que se acabó la crisis? No. No son esos motivos festivos los que les hacen solazarse. Hace once años ya aplaudieron que nos metieron de hoz y coz en una guerra, la de Irak, sin motivos y sin explicaciones. Anoche aplaudieron que acababan de rechazar una iniciativa socialista en contra de la contrarreforma de la ley del aborto. Sin saberlo, con sus alharacas y sus chistecitos, con sus jaleos y sus aplausitos, han quedado retratados para la posteridad como lo que son: reaccionarios en la defensa de las libertades de las mujeres. Son pura caverna, purita reacción.

Des-inmovilizarse para crecer

Play-Inmobil, de Somosquien
Play-Inmobil, de Somosquien

¿Si creemos que somos libres, por qué nos ponemos tantas ataduras, tantos cordeles, tantos lazos, tantos grilletes, tantas ligazones, tantas dependencias, tantas correas, tantos cinturones? Ya no es que nos los pongan: es que nos los ponemos nosotr@s mism@s. Si para avanzar muchas veces no hay más remedio que romper, porque el sentido de la vida posiblemente no sea otro que vivirla, especialmente para quienes vivimos privados de la creencia ni en ningún dios, ni en el más allá, sino en el más acá, lo cercano, lo presente, lo que tocas, quienes te acompañan. Y para ese avanzar por la vida no queda otra que cortar, romper, deshacerse de lastres (aun cuando a veces corramos el riesgo de deshacernos también de nosotros mismos). Dos mujeres que danzan en el escenario desnudo, a la intemperie de la por otra parte cálida Kubik Fabrik mientras reflexionan (creo) sobre lo inmovilizadas que pueden llegar a ser nuestras vidas son las protagonistas de Play-Inmobil (última oportunidad para verla, hoy sábado a las 19:30). Quien no se desarraiga, quien no arriesga (aunque duela), muchas veces al final acaba condenado a bailar encadenado a una columna, como ocurre en esta pieza. Y quien no lo hace, pues termina como los playmóbiles en cuyo nombre se inspira el título de esta obra: que son unos muñequitos muy lindos en su rigidez pero, contrariamente a lo que su nombre indica, no se menean.

Play Promo from somosquien on Vimeo.

Anverso y reverso

Made in China
Made in China

«Doctora, llevaba mucho tiempo sin venir por su consulta. Acudo ahore con el siguiente comecome, para que usted me consuele si es que esto tiene arreglo, que no lo sé. Antes de la crisis creíamos llevar una vida en el anverso de la existencia, con las palmas vueltas parriba, pero con la recesión y la penuria se está volviendo todo al revés, o al reverso. En el reverso de la mayor parte de las cosas que consumimos hay, cada vez, más objetos tatuados con ese Made in China, fabricados generalmente a precios tirados y en condiciones laborales de tragedia para nuestros estándares occidentales en países que no son precisamente el paraíso de la clase obrera. Quienes nos gobiernan parece que quieren que compitamos en ese reverso, con esas condiciones, y para ello no paran de recortar y recortar, doctora, de llevarnos por el reverso. ¿La tablet, la plancha, la bici, la pintura, las tijeras, la colonia? Todo made in China. Pocas cosas se salvan: de momento, el jamón, el vino y  el queso, pero todo llegará. Y lo trágico es que ese made in China está llegando también, doctora, a nuestros derechos, que poco a poco se van a ir manufacturando también, como nos descuidemos, en ese oriente tan extremo y tan reverso.»