Manufacturas Iberia

¿Impunidad? No, gracias
¡No a la impunidad!

No se sabe a qué siglo se remonta en esta piel de toro la fabricación de mantas, velos y otros telajes encargados de tapar vergüenzas de nuestra historia, mas es sin duda una manufactura con mucha tradición en la península. Quienes gobernaban nuestro ser colectivo -por sus malas obras les podéis conocer- tejieron gruesos paños para disimular el pasado árabe, morisco y judío de España, por citar simplemente algunos ejemplos. En etapas más recientes, la historia de la dictadura de Franco se cubrió con tupidos mantones, que el tiempo ha ido deshilachando, dejando sus horrendas vergüenzas al descubierto, por más que algunos ahora se pongan muy nerviosos y corran presurosos a intentar componer algunos remiendos. Parece que no se quieren enterar de que ha llegado el momento de sacudir el manto de ignominia que todavía llena de dolor a muchos compatriotas, que simplemente le piden a la justicia una reparación y poder abordar con naturalidad la historia de una dictadura cruel, desalmada y sangrienta, que truncó los sueños de libertad y progreso de millones de personas de este país, y que -por mencionar un caso cercano- represalió salvajemente a la familia materna de mi hija Estrella, «porque pensaban distinto», como mi niña ya sabe. De todo esto se está hablando, hasta el 22 de abril, en la Concentración permanente por la justicia universal. Investigar el franquismo no es delito, que se desarrolla de 10:00 a 20:00 horas en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid  (San Bernardo, 49). ¡Fuera mantas, fuera telarañas!

Análisis anual

Musgo
Musgo

«Sus análisis, doctora, me desconciertan. Una vez al año vengo a verla con mi bote de orina, para la revisión anual. Aparte me pinchan y sacan sangre, y luego me someten a otros ingeniosos aparatos que arrojan extraños gráficos y caprichosas lecturas que sólo ustedes, los médicos, entienden. Buscan en mi organismo la presencia de posibles rastros de enfermedades; de huellas del vicio, vaya. ¿Y no podrían buscar ustedes alguna virtud entre tanto mal? Me hacen sentir como un trasto viejo herrumbroso y lleno de óxido, que sólo reverdece si el rocío le deja algún resto de musgo. El agua de la lluvia le viene muy bien a mi cutis; y el sol me reconforta la epidermis; pero no sé si estos aportes aparecen en los análisis del bote de orina; es que nunca me indican nada al respecto, así que espero que esta vez me comente algo, porque me he gastado unos dineros en darme baños de sol y rocío, lo último en spas. Ya me dirá.»

Yo apoyo a Garzón

Sin duda, es feliz
Sin duda, es feliz

«Señor agente, buenas noches, aquí Cleofás Cista, listo para denunciar. Quiero denunciar a todos los que dicen que los fascistas estamos detrás de la persecución contra el juez ese de las gafas, el tal Garzón. No estamos detrás, oiga, ¡que no se enteran y por eso tengo que presentar una denuncia! Estamos DELANTE, adelante, a la cabeza de la manifestación, junto con los falangistas, franquistas, terroristas, contrabandistas y otros -istas, todos muy juerguistas moviendo las caderas y pasándolo en grande al ver a nuestro querido amigo y ex perseguidor sentado en el banquillo por aquellos a quienes solía perseguir. No lo pasaba tan bien desde hace muchos años, desde aquellos felices años con el caudillo, cuando éramos tan jóvenes. Nunca tuve remordimientos de conciencia por lo que hicimos durante cuarenta años; nunca tuve que pedir perdón, nunca tuve que dar explicaciones, porque eran otros los que me las daban a mí (aún recuerdo sus rostros desencajados), y ahora encima ocurre esto. ¡Mi felicidad es completa, y encima un 14 de abril, Día de la República, qué fecha tan linda para seguir meándonos de risa!»