Amós y Amos

Amós_Acero
Amós Acero

Hay nombres con mucha fuerza cuyo uso se va perdiendo con el paso del tiempo, pero que perduran en la memoria. Ocurre, por ejemplo, con el resonante «Amós», que trae ecos bíblicos. Hubo un Amós que fue alcalde socialista de Vallecas, de cuando Vallecas era un pueblo de Madrid. Como otros republicanos, Amós Acero (1893-1941) tuvo la mala fortuna de que se cruzara en su camino la violencia fascista, que segó su vida. Hay otro Amos (éste sin acento) que se me viene a la memoria, israelí: se apellida Oz. Con ese apellido, como no puede ser de otra manera, es un mago de la creación literaria. Amos Oz, creador de varias novelas, es el autor de un libro maravilloso, Una historia de amor y oscuridad. Esta obra relata la historia de su familia y recoge muchos episodios de la intolerancia que ha perseguido a los judíos durante muchos siglos, pero entremezclados también con pasajes de esperanza: la que no pudo tener, desgraciadamente, su tocayo Acero.

¿Estamos solos?

National_Geographic
Nat. Geographic

Esta mañana vi en un quiosco de prensa la portada del último número de National Geographic, con un sugerente titular de apertura: «¿Estamos solos?». ¿Dónde, Faktuna? ¿En el universo? No es lógico pensar que seamos las únicas criaturas dotadas de inteligencia (aunque a veces parezca lo contrario) en este inabarcable caos estelar. ¿Y en la Tierra, estamos solos? Ese parece el sino de los terrícolas, por muchas redes sociales con las que nos ha dotado la modernidad. Pese a todos los facebooks y twitters del mundo, nacemos solos y morimos solos; tales son el Alfa y el Omega de nuestra existencia. ¿Hay alguien ahí fuera?

La piel de toro

Escudo Federación Rusa
Escudo Fed. Rusa

Mucho ha cambiado la piel de toro en los últimos años, ¿sabes, Faktuna? Esta mañana, en una oficina de correos de un barrio al sur de esta gran ciudad de Madrid, una inmigrante enviaba 600 euros, más de veinte mil rublos al cambio, a alguien en otra gran ciudad de la Federación Rusa. Comentaba que nació en 1963, y su edad era similar a la de la funcionaria que le atendía. En el 63 este barrio lo formaban emigrantes españoles de muchos rincones de la piel de toro. Ahora lo forman, además, inmigrantes de toda la aldea global. Donde muchos ven un riesgo, otros preferimos ver un factor de enriquecimiento. ¿Riesgos?: claro, es el mayor desafío que posiblemente tiene por delante nuestra sociedad. Éste es un debate que debe hacerse con la mirada abierta, de forma realista, sí, pero libre de prejuicios también.