A los miserables

Lazo contra la violencia
Contra la violencia

A los miserables que oscurecen la vida de sus parejas. A quienes siguen pensando que la vida de sus mujeres vale menos que la suya propia, hasta el punto de poder exterminarla. Que la mujer es un ser inferior al que pueden despreciar, maltratar, golpear, violentar. A los abyectos que golpean a sus parejas olvidándose de que han nacido de un cuerpo de mujer, el misterio más sagrado del mundo, los seres más perfectos de la creación. A quienes levantan la mano contra la persona a la que un día quizá amaron, descargando su frustración sobre ellas. Hacia quienes siguen predicando y defendiendo cánones de conducta machista y reaccionaria. A quienes manipulan los sentimientos de sus parejas para retorcerlos en un juego macabro. Hacia toda esa basca repugnante, vaya mi desprecio y mi asco. Para evitar que siga oscureciendo hay esta noche una concentración en la Puerta del Sol, a las 19:00 (habrá muchas más puertas del sol en ciudades españolas), en el Día Mundial contra la Violencia de Género, que en España sigue dejando un reguero de víctimas intolerable.Y vaya mi afecto a las víctimas de la plaga, y a tod@s aquellos que defienden con uñas y dientes el derecho de sus hijas a crecer libres, independientes y felices.

PD.- La política socialista Elena Valenciano ha lanzado en Twitter una iniciativa para cambiar hoy el avatar de cada cual por el lazo contra la violencia de género. Se trata de inundar la red social de lazos como el que ilustra este post, a modo de expresión de solidaridad con quienes sufren. Llegará el día, seguro, en el que no haya que dedicarle un día a esta desgracia, y las lágrimas vertidas ayer habrán regado el frondoso árbol de la igualdad de mañana, que guardará bajo sus ramas a todas las mujeres.

Where’s Mr. Depende?

Rajoy
Rajoy

Desde que ganó las elecciones, Mr. Depende está desaparecido. La prensa internacional, los mercados, la prima de riesgo, los españoles y españolas se preguntan cuáles son sus ideas, sus planes, sus propuestas. Sus vecinos de bloque también demandan saber si seguirá viviendo en la lujosa Aravaca o si se mudará a La Moncloa. Pero Mr. Depende, motejado así porque la solidez de sus argumentos varía según la cambiante situación, no suelta prenda. El lunes reunió a la dirección de su partido, pero, como de costumbre, no dio la rueda de prensa posterior, para sorpresa de los numerosos corresponsales extranjeros desplazados a la sede conservadora de Génova, no fuera a ser que tuviera que contestar a preguntas incómodas. Porque a Mr. Depende no le gusta someterse al escrutinio de los medios. Y así resultó que compareció su lugarteniente De Cospedal, que parecía dirigirse a los periodistas en tercera persona, como la exégeta sacerdotisa que interpreta la voluntad del nuevo dios: “El presidente Rajoy quiere… El presidente Rajoy dice…”. El domingo por la noche, el servicio de prensa del PP tituló la declaración que Rajoy leyó en la victoriosa noche electoral que abre la nueva Era Pop con un pomposo “Mensaje a la Nación”. En suma, que el nuevo Ejecutivo popular promete combinar grandes dosis de humor, y de drama, claro. Tragicomedia, vaya.

Torbellinos

Torbellino
Torbellino

En esta vida rara del siglo XXI nos dejaremos de ver en algún momento en la escala analógica, pero seguiremos en contacto a través del espacio digital. Salimos de vidas analógicas; entramos en las digitales; ambas humanas: equiparadas por absurdancias comunes en ambos mundos. Cambiaremos de trabajos y de vida; se seguirán borrando nuestros rostros de tantos lavarlos con agua del grifo y secarlos después con toallas todas las mañanas. ¿Qué ocurre con la cantidad de células epidérmicas que se desprenden de nuestro rostro cada amanecer, lavado tras lavado de cara? Caen por el desagüe, vale, pero, ¿se dirigen a algún refugio ignorado? ¿Forman otros cuerpos, otras caras, las caras que dejamos de ser en esta vida en la que cada minuto hace viejo al anterior? Creemos que el tiempo se desarrolla en forma de flecha, hacia adelante, pero a veces todo parece que pega tumbos en círculos y torbellinos sin fin que nos engullen sin ni siquiera eructar después, tras hacer la digestión de nuestras existencias.En el mundo analógico existían los almacenes de objetos perdidos; en el digital, ¿existirán los depósitos de seres perdidos?