Apellidos: gesto por la igualdad

Apellidos chinos
Apellidos chinos

Cuando nació mi hija Estrella, hace cinco años, mi mujer y yo, ambos feministas y de izquierdas, o de izquierdas y feministas (tanto monta, monta tanto; ¿hay izquierdistas que no sean feministas?, pues qué contradicción, porque el feminismo ha sido, es y será uno de los grandes movimientos emancipadores de la condición humana) adoptamos una decisión. Como decía, ambos, y yo de manera especial, teníamos un deseo: invertir el orden de los apellidos, permitido por una modificación legal, para no repetir el uso y costumbre patriarcal en España de que el apellido paterno fuera en primer lugar. Así lo acordamos en el Registro Civil, con naturalidad, y tan contentos. Yo creo que estos pequeños gestos ayudan a transformar la sociedad y hacen avanzar la igualdad, y como me gusta predicar y dar trigo, así lo hice. Ahora leo el revuelo que se ha montado con este asunto y las voces desaforadas de la caverna, pegando gritos a diestro y siniestro, como acostumbran, porque parece que se tambalea otro de los sacrosantos pilares de la patria. Creo que la paternidad no se demuestra con la prevalencia del apellido paterno, que ya no basta con poner la semillita y el apellido primero, sino queriendo a mi hija con toda mi alma, jugando con ella, alimentando su ansia de saber, enseñándole a crecer libre y feliz, amando a Estrella con toda la dulzura del mundo que me es posible, con la misma dulzura con la que mi madre, su abuela, que tan mal lo está pasando en este tramo final de su vida, me ha amado a mí.

 

Leyes físicas: inercias y presiones

Cocido
Cocido

«Me creía tan listo, doctora, que pensaba que las leyes físicas no me afectaban. Pero vaya si lo hacen. Mi cuerpo se enfría y se calienta con las altas y las bajas presiones. Y ahí no acaba todo (que hasta ahí sería normal). Sufro la inercia: la propiedad de los cuerpos de resistirse al cambio del movimiento, es decir, «la resistencia al efecto de una fuerza que se ejerce sobre ellos. Como consecuencia, un cuerpo conserva su estado de reposo o movimiento uniforme en línea recta si no hay una fuerza actuando sobre él». Así pasa que cuando hay un frenazo o un acelerón, yo tiendo a darme el hostión; no entiendo estas brusquedades. También en numerosas ocasiones, con repetida frecuencia en las últimas semanas, veo que mi cabeza está sometida a tensiones raras. Ocurre como cuando hago un cocido en la olla exprés, que luego tengo que poner bajo el chorro de agua fría para equilibrar las presiones del interior y del exterior antes de poder abrir la tapa, feliz acontecimiento que se anuncia con el silbido del aire penetrando en el interior de cacharro. Me bulle la cabeza y me pego duchas, con todos los garbanzos del interior alborotados, pero no acabo de ver una salida y la presión en el interior aumenta. Que se me va la olla, vaya, y mis motivos tengo. Doctora, ¿es grave?»

Atención: crimen en ciernes

Sakineh Mohammadi
Sakineh

Una información de La Voz de Galicia, común a numerosos medios de comunicación españoles este miércoles, por no hablar del eco de preocupación mundial: «Varias organizaciones de apoyo a Sakineh Mohamadi Ashtiani, la iraní condenada a muerte por lapidación en su país, manifestaron ayer en Francia que temen que sea ejecutada hoy. «Sakineh Mohamadi Ashtiani aparentemente está amenazada de ser ejecutada mañana [por hoy] miércoles 3 de noviembre», señaló la revista francesa La règle du jeu , del filósofo Bernard-Henri Lévy. «Una carta del Tribunal Supremo de Teherán fue enviada a la oficina de aplicación de las penas en la cárcel de Tabriz, autorizando la ejecución rápida de Sakineh. Las ejecuciones tienen lugar los miércoles, de modo que estamos terriblemente preocupados por Sakineh», agrega. Sakineh Mohamadi, de 43 años, fue condenada en el 2006 a 10 años de prisión por complicidad en el asesinato de su marido y a muerte por lapidación por haber mantenido relaciones con dos hombres tras el fallecimiento de su esposo. Esta condena desencadenó una campaña internacional para evitar el castigo. La preocupación de La Règle du jeu es compartida por la Liga del Derecho Internacional de las Mujeres, según informaciones transmitidas por fuentes iraníes al Comité Internacional contra la Lapidación y al Comité Internacional contra la Ejecución. Este comité había informado el 11 de octubre de que el hijo de Ashtiani había sido detenido junto al abogado de su madre y a dos periodistas alemanes que pretendían entrevistarlo (…) En julio, Irán anunció que la condena a muerte por lapidación, confirmada en el 2007 en apelación, había sido suspendida, y que el caso era examinado de nuevo. Ayer, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, instó a Teherán a detener la inminente ejecución y a transformar la sentencia. Ashton pide, pues, a Irán «detener esta ejecución y conmutar la condena». Una ejecución en la horca no es más aceptable que por lapidación, advirtió Ashton.» No lo permitamos. Alza tu voz por ella, por ellas.