Solidaridad con Haití

Haití
Haití

El refranero español es certero cuando describe la desgracia que parece cebarse siempre con los mismos: “A perro flaco todo se le vuelven pulgas”. Acaba de pasar en forma de terremoto en Haití, una de las naciones más pobres de la Tierra, con una convulsa historia, causando un número incalculable de muertos (se habla de que pueden ser cien mil) y tres millones de damnificados. En suma (mejor habría que escribir “en resta”), una tragedia gigantesca para un país de diez millones de habitantes y ya de por sí paupérrimo (el 70% de su población vive en la pobreza). Las imágenes son dantescas. Las instancias internacionales, entre ellas el Gobierno español, se pusieron en marcha para paliar la catástrofe nada más conocerse el seísmo, y las oenegés activaron inmediatamente sus mecanismos de cooperación. Son muchas las entidades que han abierto cuentas para recoger fondos; por ejemplo, Solidaridad Internacional, una ONG que contaba con varios proyectos en el país. Cada uno de nosotr@s puede poner su granito de arena para enmendar el refrán que abría este artículo.